Con
gran alegría se recibía recientemente en nuestra
Hermandad escrito de S. E. R. D. Carlos Amigo
Vallejo, Cardenal y Arzobispo Emérito de
Sevilla, por el que nos concedía el gran honor
de aceptar el nombramiento de Hermano Mayor
Honorario, un título que, más allá de su
valor honorífico, tiene sin duda para nosotros todo
el valor afectivo y sentimental de los profundos
vínculos que le unen a nuestra Hermandad, y de los
que, en definitiva, viene a ser testimonio
permanente en nuestra Historia.
Unos vínculos que,
consolidados a lo largo de los veintisiete años de
su meritoria y continuada labor pastoral al frente
de la Archidiócesis, comenzaron a forjarse en
nuestro caso en unos momentos trascendentales para
nuestra Hermandad y para toda nuestra Comunidad
Parroquial y nuestro barrio: la aprobación de las
Reglas como Hermandad de Penitencia, la primera
Estación de Penitencia a la S. I. Catedral, la
construcción de un nuevo Templo parroquial, la
Coronación Canónica de la Santísima Virgen de los
Dolores.
De todo ello viene a
ser preciado símbolo dicho nombramiento que,
acordado por unanimidad en Cabildo de Oficiales de
fecha diecinueve de febrero del presente año,
entendíamos era la mejor manera de mostrarle nuestro
más sincero y profundo afecto y que ha venido a
plasmar, ya para siempre y al concluir su estancia
entre nosotros, los estrechos lazos de aprecio y
estima que nos unen a S. E. R. desde su llegada a
nuestra ciudad.